sábado, 15 de agosto de 2009

Estaciones desgastadas


Así como la primavera, aquella que es marco de mis imágenes de infancia, o el otoño, aquel que con sangre infantil pintó las hojas secas de mi primer colegio, nuestros días han desaparecido como lo esperaba, como lo sabía, como nunca quise.



Donde quedó el despertar de las flores
donde el alba de tus tristes ojos
a donde fue el olor de los arboles mudando
a donde tus caricias que caían sobre mi rostro.

Así como estas fragancias de alegrías extraviadas hay ciertos recordatorios al comenzar y al final de veranos e inviernos que ahora es lo que nos queda.

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