lunes, 11 de enero de 2010

para el olvido

Flotan ahogados en un mar de lujuria
los restos de lo que alguna vez llamamos amor/
abordo estamos de nuestros instintos que se comportan en una suerte de azar caótico/
nuestros placeres despiertan como luz en una oscuridad absoluta de morbo/
este es el compás y al mirar la espuma que dejaron las olas de nuestra conducta/
aquella firme idea de amor se entremezcla con lo monótono de un día cualquiera/ 
un rastro de espíritus quemados me señalan el camino de retorno/
como momias de ínfimas ilusiones bajo las negras nubes de una tarde fuera estación.

...

…cuando no estoy seguro del rango descifrable de mis palabras de si los rostros que me observan en realidad esconden disímiles naturaleza...