lunes, 30 de enero de 2012

La costa de los sueños


El malecón, el mismo malecón, las mismas veredas, estar en la calle era como su hogar, claro la ciudad cambia pero las veredas que acogen sus pasos son siempre las mismas, la misma neblina que avanza desde el mar y él siempre flaco con un peinado desigual.

-¿Cuándo fue la ultima vez que oí su voz pronunciando mi nombre?- se preguntó encendiendo su cigarrillo Pall Mall rojo... después de mezclar la nicotina con la humedad
-¿Cuál es la nota exacta del sonido de su voz? Se acordará de las cosas buenas o aun pensará en las malas, me parece ayer la ultima vez que la vi, no, mentira me parece hace un siglo…-

El frío ha congelado todo su rostro, su mascara, esa que cambia al instante cuando se encuentra con alguien conocido o muestra su educación, ha empezado a lloviznar, otra vez y todo se presenta cíclico


-¿Cómo podría demostrar que ha pasado todo lo que recuerdo? ¿Acaso existe algún vestigio ahora que estoy solo? Sé que a esto se le llama ausencia pero; así como los sueños desaparecen completamente cuando se convierten en realidad ¿No podría ser mi pasado también un invento?- Aspira otra vez su cigarrillo a sabiendas que en realidad tendría menos frío si no lo fumara – en este punto podrían haber pasado 10 años o 20 años y seguiría todo igual, las mismas olas, la misma neblina limeña que hay desde hace siglos, ¿Qué diferencia hay entre hoy y unos 20 años? Claro ya me habré olvidado de la presión de su cuerpo sobre el mío y toda esa infinidad de detalles, pero ¿Por qué no empezar hoy? a fin de cuentas, a la única testigo de todo aquello ya no la volveré a ver-

Llega a su amado Barranco(1), cansado de tanto andar y sentirse solo en la ciudad, se sienta en un muro y sonríe, enciende otro cigarrillo

- ¿Y si nada de esto ha pasado? El sueño se hizo realidad, pero si el sueño es resultado de la idealización ¿Por qué no convertir el pasado en un sueño, ni siquiera tengo que hacer mucho esfuerzo porque ya está hecho, ademas, acaso no es mejor vivir con una esperanza imposible que saber que se ha quemado el último cartucho de la manera mas estúpida? – Sonríe de nuevo, una helada brisa levanta sus cabellos y en ese momento una chica, de esas locas que sacan a pasear a su can en el mas crudo de los inviernos le mira y también le sonríe...

Fin



(1) Barranco .- Distrito de Lima capital de Perú

2011 *copyright © Fran Terrones Julca  http://franznaider.blogspot.com/2011/09/el-final-de-los-suenos.html

viernes, 13 de enero de 2012

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…cuando no estoy seguro del rango descifrable de mis palabras de si los rostros que me observan en realidad esconden disímiles naturaleza...