martes, 16 de octubre de 2018

Sin permisos


I
Una pieza desprendida de algún artefacto que no parece tener una utilidad para el más común individuo
Así me habrán de encontrar en el camino cotidiano
En los días que pasan tan rápido que no puedo calcular cuánto tiempo puedo mantener perceptible una emoción
Soy ahora un testigo dejando atrás el papel de protagonista de mis propios días
No se por cuanto tiempo puedo mantener vivas las memorias en este gélido ambiente de miradas que se desvían o se ocultan
Bostezando asisto los nuevos desfiles donde los payasos en sus mejores actos tratan de impresionar carentes de oscura esencia o profunda convicción
Soy ahora un espectador fundiéndose con su propia sombra difusa
Sonriéndole a los entusiastas que comienzan el jugo creyendo que imponiendo sus reglas el destino cambiara sus designios.

II
Si ha cambiado su vida y ya no disfruta de los oscuros placeres de una vida distinta
si después de todo conquisto la sima que miraba desde su adolescencia
si descubrió que nunca se diferenció de los demás maniquíes en un escaparate de un mal al azar
si dejo de ser única
si descubrió que era distinta
ya es demasiado tarde para seguir escarbando en la arena seca en busca de una explicación
se podrá tener una buena colección de momentos felices, pero nunca se dejará de encontrar el pasado como la calle
quizá ya no la recorremos, pero sabemos que nos espera.

III

He perdido la cuenta de a quienes le he permitido me engatusaran
cuando la realidad depende de un demente es tan fácil manejar las mentiras
este tiempo cae en una simpleza tan apabullante
que el silencio deforma mi concepción del tiempo
este tiempo reacciona con tal practicidad y control
que no existe absolutamente nada que resulte endemoniadamente entretenido
la ciudad nicotina a caído en una horrenda y hermosa pasividad que enferma mis sentidos
y tras el parabrisas lo me queda el orgullo de mis días más oscuros.

IV
A la vuelta de la esquina
me hayo
en un fogonazo de la memoria
en el último toque al botar la ceniza
en el ultimo registro de presencia humana para las noches de final de estación.

© Fran Terrones Julca

lunes, 15 de octubre de 2018

La Memoria del viento (obra poetica)



Intro

Una cubierta gris de crepé  levanto de este baúl
Lo hayo en mi memoria mientras camino por el parque
en su interior hay aromas de estaciones arrastradas por este mismo viento;
las primeras risas que acompañan a las primeras canciones
los primeros llanos que acompañan a las primeras letras
y los primeros besos cual fósiles que con cuidado desempolvo.
Lucido y despierto por el barrio más lejano de sus reinos
las noches se inician infinitas y los amaneceres siempre sorpresivos
la libertad es una línea indefinible que no separa ni soporta mi peso
y el amor tenía el nombre propio de lo irrealizable.


©Fran Terrones Julca

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